Programa del Partido
Este es el programa del Communist Party of America: nuestros valores, y lo que proponemos para la ciudad, para el norte y para el país en su conjunto.
Fundamentos
No partimos de cero: partimos de una idea simple. La riqueza que produce el trabajo colectivo debe repartirse de forma colectiva. Todo lo demás —programa, estructura, estrategia— se construye sobre esa base.
Ningún militante lucha solo. Lo que le pasa a un trabajador nos concierne a todos.
No basta la igualdad ante la ley: exigimos igualdad en el acceso a la vivienda, la salud y el trabajo digno.
Las decisiones que afectan a un colectivo deben tomarse con ese colectivo, no por encima de él.
Un partido sin disciplina es una opinión. Nosotros construimos estructura, no solo discurso.
La clase trabajadora no tiene fronteras; la solidaridad tampoco debería tenerlas.
El trabajo no es un castigo: es la base de la dignidad, y debe tratarse como tal.
"No pedimos un lugar en la mesa. Proponemos construir otra mesa."
En la ciudad se concentra la riqueza y también la desigualdad más visible: alquileres imposibles, servicios saturados y barrios enteros dejados atrás. Nuestra prioridad urbana es simple: que quien sostiene la ciudad con su trabajo pueda vivir en ella.
Ampliación del parque de vivienda pública y topes al precio del alquiler en los barrios más afectados por la especulación.
El transporte no debería ser un privilegio de quien puede pagarlo. Proponemos su gratuidad progresiva empezando por líneas de mayor uso obrero.
Asambleas vecinales con capacidad real de decisión sobre presupuestos locales, no solo consultivas.
Blindaje de los servicios públicos esenciales frente a cualquier intento de privatización.
Apoyo directo del partido a la organización sindical en comercios, fábricas y servicios de la ciudad.
El norte ha sido tratado durante años como despensa y paso de mercancías, nunca como comunidad. Nuestra apuesta rural no es asistencialismo: es inversión real en quienes producen lo que la ciudad consume.
Fomento de cooperativas de producción y distribución que reduzcan la dependencia de intermediarios y grandes distribuidoras.
Inversión pública en ferrocarril y carreteras rurales: sin conexión no hay desarrollo posible para los pueblos del norte.
Ningún pueblo sin acceso cercano a sanidad, educación y correos. El derecho a quedarse no debería depender del código postal.
Precios mínimos garantizados frente a la presión de las grandes cadenas de distribución.
Ciudad y norte son parte de un mismo proyecto: un país donde el trabajo organizado tenga voz real en las decisiones que hoy se toman sin él.
Nacionalización progresiva de sectores estratégicos (energía, transporte, comunicaciones) y control democrático sobre su gestión, con participación directa de los trabajadores del sector.
Reforma fiscal orientada a que la carga tributaria recaiga sobre el capital y no sobre el salario. Ningún trabajador debería pagar proporcionalmente más que quien vive de la renta.
Un país fuerte no se construye centralizando el poder en la capital, sino tejiendo ciudad y norte en un mismo proyecto de futuro, con autogobierno real para cada comunidad.
Apoyo activo a los movimientos obreros de otros territorios del mapa. Ninguna lucha de clase gana aislada.
"El país que proponemos no se hereda: se organiza, barrio a barrio, pueblo a pueblo."
Este programa se construye con la militancia, no sin ella. Si estas ideas te representan, únete al partido.
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